Cómo no se ni cuando ni como os veré me gustaría daros las gracias a todos. Me he emocionado con vosotros. No por los regalos, si no por lo que significan. Me siento abrumado, me da vergüenza… (de verdad). Me gusta dar clase, me considero profesor, y encima, ¡me pagan por ello!. Ha sido un honor daros clase. Es una pasada dar clase a gente que quiere aprender y que les interesa lo que les dices. Sólo os deseo que tengáis tanta suerte como yo en el trabajo. Mis sinceras disculpas ….
- … por lo que no expliqué bien (no todos los días te salen las cosas como te gustaría)
- … si puse alguna nota injusta (seguro que cometí muchos fallos)
- … si hice gasté alguna broma que no hizo gracia , guapetones (sólo intento hacer amena la clase)
Os cuento una anécdota: cuando me operaron, pedí al mes el alta voluntaria, no aguantaba estar en casa sin dar clase (ni mi mujer tampoco, je je). Os deseo lo mejor mejor del mundo a todos y recordar que podéis ser o hacer lo que queráis, no os pongáis límites pero no os preocupéis demasiado si no encontráis a la primera vuestro camino.
Un fuerte fuerte abrazo con todo el cariño del mundo.
Jaime